viernes, 14 de abril de 2017

'13 Reasons Why'


Trece son las razones que Hannah nos legó, aunque seguramente habrá cientos de ellas que ninguno de nosotros, tampoco ella, llegaremos a comprender jamás.

No acostumbro a empezar las entradas de esta forma, pero '13 Reasons Why' me ha marcado de tal manera - supongo que como a todos - que soy incapaz de encontrar mejor introducción para lo que viene a continuación.

No quiero irme por las ramas, aburriros con datos técnicos que ya sabréis, como que es una adaptación del libro homónimo de Jay Asher, por ejemplo. Lo que quiero que tratemos hoy aquí es algo distinto, más allá de la típica reseña superficial de una buena serie. Y no buena únicamente por su elenco o su guión técnico, sino por su mensaje. Quiero que hagamos un ejercicio de conciencia, empatía e introspección; para ello, es necesario que os pongáis cómodos y cómodas. 

Quiero contaros cómo he vivido la historia de Hannah Baker; lo que he sentido al escuchar su voz, lo que he visto a través de sus palabras, a través de los ojos de los muchos personajes que giran a su alrededor. Y, sin embargo, también quiero proteger el mensaje que '13 Reasons Why' nos deja en herencia y respetar con ello la veracidad de una historia que, desgraciadamente, también es las de otros muchos que conozco, que conoces o que quizá no conoceremos nunca. Un mensaje que quizá no haya sido entendido por todo su público.

Nota de Anira: Es posible que os encontréis con spoilers, puesto que no es una reseña como tal, sino una necesidad que yo misma tengo de hablar de la serie. Todos aquellos que todavía no la hayáis visto, avisados quedáis. 💙

El instituto (y también colegio privado en mi caso) es una fase por la que yo ya he pasado y que dejé atrás hace algún tiempo. Pero la realidad es que tampoco hace demasiado, aunque a voz de pronto se me exija superar las "típicas" desavenencias que la etapa trajo consigo... Sí, ya sabéis, eso de rescatar los buenos momentos, a ciertas personas y haber tenido el privilegio de que me fuese más o menos bien en los estudios. Lo cierto es que no sé muy bien cómo enfrentarme a esas exigencias, porque las fases (estado, diferenciado de otro, por el que pasa una cosa o una persona que cambia o se desarrolla) son tan solo un concepto muy amplio, pero muy sencillo, mientras que las personas, siendo únicas en nuestra propia piel, aspecto y entidad, somos seres complejos. Muy, muy complejos. Quizá por eso no sea cosa de fases, sino de humanidad. Quizá por eso nos cuesta tan poco ponernos en la piel de Hannah y rompernos no una, sino mil veces al otro lado de la pantalla. Y si no es tu caso, si no te has quebrado en cien pedazos viendo a Hannah morir, permíteme que te diga que tienes menos empatía que el hijo de Hannibal Lecter y una piedra.

Me ha hecho polvo, literalmente. Puede que se deba a que no estoy en el punto álgido de mi vida, puede. No obstante, eso no implica que deban existir circunstancias excesivamente malas para entender de qué estamos hablando. Y ya no entrando en el debate de "pudo hacer más, pudimos hacer más", porque, sinceramente, no tengo la potestad ni la verdad absoluta sobre una vida que no es la mía... Ya hablando sobre "el nivel de niñería y dramatización" que nos exponen algunos ilustres del tema, aunque supongo que no todos somos capaces de discernir entre las cosas que son importantes para cada uno. ¿Eso qué supone? De nuevo, la dichosa empatía. De nuevo, la dichosa necesidad de escucharnos los unos a los otros.

La trama, como ya sabremos todos, gira alrededor del suicido de Hannah, pero la confusión llega cuando identificamos dicha temática como la principal y, por lo tanto, se convierte en el mensaje. Ahí surge la primera discrepancia entre "bandos". Por un lado, los que la ven como una niña mimada a la que, a la mínima, le salta todo en la cara y "comete semejante acto de cobardía" (leído y citado textualmente); por otro, tenemos a los que piensan que es normal que llegase a ese punto viendo lo jodida que estaba y la poca ayuda que se le prestó. ¿Qué opino yo de esto? Que existe el punto medio entre ambas opiniones y, dentro de todo esto, que hay varios puntos a comentar: Hannah, cobarde o no, murió. Lo hizo y ya está. Hannah pidió ayuda y la adaptación refleja una realidad: hay docentes/orientadores que no están preparados para asesorar a nadie, que no saben tratar según que temas y que eso lo saben hasta en Júpiter. Que los problemas, mayores o menores, no dejan de ser problemas y que, como ya he dicho, somos seres complejos y cada uno tenemos un límite de aguante distinto.

Pero ya entrando en materia: el tema principal no es si la protagonista hizo lo que hizo, sino por qué lo hizo. ¿Por qué la serie se llama como se llama? Más a mano no puede estar, señorxs. Es una serie que va más allá de las páginas del libro, ya que inventa personajes y nos muestra mucho más de la vida de otros que ya existían. Nos habla de los personajes, de su historia al rededor de la historia de Hannah. De cómo lo que hicieron afectó a su persona y, a su vez, de como lo que ella hizo les afectó a ellos. Todos los capítulos son un continuo ping-pong que pone de manifiesto, y voy a sonar redundante, la complejidad del ser humano.

Todos necesitamos que nos escuchen. Todos necesitamos que nos eduquen en ciertos valores y no, no hablo de la escuela - obvio que nos forman y que nos preparan para "una vida adulta" (en los mejores casos, porque hay cada subser que vaya tela) -, hablo de la educación de nuestros padres. Porque si veis la serie con los ojos que deberíais verla, dejando el efecto demoledor de lado, sabréis qué todos los personajes, todos, sin excepción, son como son por su entorno. Al igual que nosotros. Menudo descubrimiento os acabo de hacer, ¿eh? Bua. Premio a la obviedad, diréis. Pues la verdad es que a veces me pregunto si no es necesario ir por la vida reiterando lo que "todos sabemos", porque muchos no parecéis captar el mensaje.

Evidentemente, no estoy exculpando a ningún caso de los trece - aunque quizá a Clay sí, que por mucho que me queráis vender la moto con la escenita de "Me lo deberías haber dicho cuando estaba viva", yo ahí no pico (estaré encantada de debatir esto en los comentarios) -. Todos la cagaron a su manera, en menor o mayor medida y, desde luego, hay "motivos" intolerables que sí, dan para querer acabar con todo, la verdad. Tampoco es mi intención que nos pongamos todos ahora estupendos y nos digamos lo geniales que somos, caigan rosas y caguemos purpurina, pero vamos, que no estaría mal echarle un cable a alguien, aunque sea sonriendo. De un modo u otro, coincido con "Hannah somos todos" porque sí, todos hemos pasado por cosas que nos han hecho mierda por dentro (incluso a veces por fuera) y no siempre somos capaces de hablarlo, de soltarlo. Pero también somos todos y cada uno de los personajes. Incluso Bryce (al que odio y ojalá le hubieran entrado las burbujas del jacuzzi por la punta de la...*ME HE VENIDO ARRIBA) o incluso Courtney, de la que mejor no hago un paréntesis. Todos hemos sido hasta el vecino de arriba (o el de al lado para los que viváis en una casita y no en un piso).

En fin, que no cuesta nada escucharnos, sonreírnos, tratar de entendernos... Ah, y formar a profesionales que sepan tratar ciertos temas y nos den, a la humanidad en general, la importancia que nos merecemos para que luego no pase esto de dividirse en bandos para decidir cuanta importancia deben tener los problemas de los demás sin preguntarnos hasta dónde llegaríamos nosotros.

*Sé que no os tengo acostumbrados a este tipo de entradas, tranquis, tan solo necesitaba desahogarme un poco y ni siquiera sé si lo habré hecho de la forma que quería en un principio. Pero que gusto da, coño.







5 comentarios:

  1. Hola
    Yo hable de esta serie y a mi también me toco la fibra demasiado tanto que me pegue los 13 capítulos llorando principalmente por que cuando has vivido un tema como el bullying es difícil no identificarte con la serie .
    Lo que quieres decir en la entrada es muy bonito en el sentido de que habría que cambiar el mundo o la forma de pensar de las personas,que los profesores habrían que parar estas cosas,que los "psicólogos" de el instituto o colegio ayudan a la victima y no culpar,que los padres tendrían que saber lo que hacen sus hijos o lo que pasa con sus hijos (sean quienes hagan el bullying o quien la sufre). Lo triste es que en mi opinión es que habrá gente que se sentirá identificada con la protagonista o por los que hacen bullying los segundos se sentirán arrepentidos pero ¿cambiaran? por un tiempo luego se olvidaran de la serie y que lo que hacían estaba mal y volverán a las andadas.Las personas de la serie si son así quizá por que en su entorno lo andan pasando mal pero no tiene disculpa lo que hacen.. A veces las personas ven cuando una persona sufre eso sale pero al final por desgracia acaba teniendo secuelas (principalmente ansiedad social,depresión,etc..)
    Buena reseña guapa
    Un saludo y nos leemos
    SannyLovegood~

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  2. ¡Hola! Yo todavía no he empezado con la serie, pero aún así he leído tu entrada. Me ha gustado mucho porque no has hecho una reseña típica y has desenvuelto muy bien el tema. Me ha gustado mucho y espero de una vez por todas empezar la serie, que estoy viendo que me estoy perdiendo muchísimas cosas...
    Un besazo!
    Alicia

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  3. ¡Hola! Acabo de descubrir tu blog y, como me está encantando, ya tienes una nueva seguidora :D Vi la serie en dos días, entre los dos primeros días cuando salió, y el día siguiente leí el libro. La verdad es que me ha gustado bastante la serie, me tenía muy enganchada y para nada se me hizo pesada. En cuanto al tema que trata, es muy delicado... Creo que han llevado bien la serie y que mucha gente debería verla para entender más qué puede provocarte el bullying, ya que hay gente que dice que no es nada. Te espero en mi blog :) ¡Un beso!

    Sara Bellamy | hullosara

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  4. ¡Hola! Lo cierto es que no he querido ver la serie. Cuando hay mucho hype de algo me siento estresada y veo los comentarios de: "es una infantil y cobarde por no luchar por su vida" en un lado y "no me sorprende que hubiera muerto por lo que pasó" y pienso: gente, hay dos personas por en las que se dividen, no quien la apoya y quién no, sino las que lo han vivido y los que no. Es muy fácil criticar del acoso escolar de las escuelas, pero en mayor o menor medida no sabemos qué es lo que se sufre realmente hasta que lo vivimos en carne propia, o con una persona muy cercana a nosotros.
    He leído el libro, y puedo decirte que no me ha gustado, pero estoy de acuerdo en ciertas cosas.
    En primera no somos ése alguien para decidir quién ha de morir y quién no, bazofia, todos seguimos un camino y si bien ella tomó ésa decisión, fue de ella y sólo de ella.
    Influyó mucho el hecho de que no la apoyaran, que en su casa no se dieran por enterados, sí, por supuesto que lo hizo.
    Pero éste tipo de experiencias sirven para que estemos atentos a nuestro alrededor, a abrir los ojos y buscar a las personas que pueden estar en la misma situación de ella. Y sí, al carajo con los que la apoyan o no, el mensaje no es si fue o no cobarde, es que busquemos a alguien que esté en sus zapatos, escucharlo, preguntar sus razones, ya después vendrá las consecuencias de ése hecho.
    Me ha gustado mucho lo que escribiste.
    Nos leemos pronto
    Un beso

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🚀 ¡Hola, terrícola! Has aterrizado en una constelación dodecaédrica. En esta base nos nutrimos de palabras, ¡dadnos palabras! Me haría muy feliz saber tu opinión con respecto a lo escrito allá arriba. ¡Espero que te haya encantado! 🚀