lunes, 20 de marzo de 2017

'Le fabuleux destin d'Amélie Poulain'

Amélie • Jean-Pierre Jeunet • 2001 • 123 minutos

'Le fabuleux destin d'Amélie Poulain' o sencillamente 'Amélie' es una comedia moderna ambientada en 1997, en la que nos presentan a la joven que da nombre a la película, Amélie Poulain, una muchacha parisina que se dedica a hacer feliz a la gente a través de pequeños detalles. Estos actos altruistas le permiten, en cierto modo, olvidar lo sola que se siente en su propio mundo; este sentimiento encuentra su cese cuando cree haber dado con el hombre de su vida.

Su director es Jean-Pierre Jeunet, reconocido ya en todo el mundo debido al fenómeno en el que se convirtió este film. Existen un par de rasgos básicos que caracterizan al cine francés; principalmente, es de caracter y estilo personal y, por consiguiente, muy independiente.

En las películas de Jeunet se reunen ambos rasgos que, como ya he dicho, son sucedáneos. 'Delicatessen', desde el punto de vista cronológico, es la primera de sus películas. El film narra la historia de una micro-sociedad que vive en un lugar totalmente imaginario, pero con similitudes a una ciudad francesa normal y corriente. ¿Qué tiene de especial? Pues que las personas de las que nos habla son, nada más y nada menos, caníbales. Con el avance parsimonioso de la película, el espectador va entendiendo que no hay más comida en ese pueblo que la carne humana. Lo más sorprendente es que, aún tratándose de un tema polémico que debe repercutir en la moral de cada individuo, Jeunet nos lo muestra con imágenes hermosas, totalmente estéticas, tomando precauciones e hilando la historia a partir de las propias pistas que da al público. Su proyección visual hace justicia del título, da delicadeza e incluso belleza al canibalismo, un tema que en manos de otro director o producción sería más duro o violento

'Delicatessen' fue la primera película que vi de Jeunet a pesar de que ya llevaba años en circulación y fue, además, la razón principal por la que le di una oportunidad a 'Amélie'. 




Amelie no es una chica como las demás, ha visto a su pez de colores, Cachalote, deslizarse hacia las alcantarillas municipales, a su madre morir en la plaza de Notre-Dame y a su padre dedicar todo su afecto a un gnomo de jardín. De repente, a sus veintidós años, Amélie descubre que su único objetivo es arreglar, en secreto, la vida de sus peculiares vecinos. Para su misión puede peligrar la búsqueda de su propia felicidad.




Pues no, la sinopsis no miente. El único pequeño e insignificante detalle que no te cuenta es lo insoportable que es su protagonista (y los límites a los que llega tu mala leche cuando ves que tienes que soportarla durante hora y cuarto más). Eso sí, culpa mía por haberla visto aun teniendo las expectativas tan por los suelos. Cada crítica le concedía un honor distinto: obra de arte, maravilla visual, exquisita, diferente, anti-tópicos... ¿Diferente? Permitidme dudar. ¿Diferente en qué exactamente?

Se habla de un "guion inteligente", pero yo tan solo veo secuencias pretenciosas y diálogos estratégicamente colocados y empujados con calzador para dotar de supuesta personalidad a la película, cosa que propicia momentos innecesarios así como que esta tome un cariz intensito y cursilón que, por lo que a mí respecta, no le hace ningún bien. Sumado a esto, pienso que Jeunet hace excesiva la presencia de secundarios. Así como en 'Delicatessen' me resultaron innovadores e incluso divertidos, ya que cada cual tenía su historia y un gran papel que desarrollar, en 'Amélie' están puestos únicamente para hacerle las delicias a la bohemia de turno. Así no, Jeunet. No deben abrirse interrogantes si después no se sabe dar respuestas y esto lo digo, principalmente, por todos los secundarios que se quedan con la ventana abierta cara a la curiosidad del público. Está muy bien que intentes ayudar a tu estrellita principal, pero después no nos dejes con la miel en los labios. O al menos hazlo por razones de peso y no para comerme en el último tercio de película el "idílico" romance entre el sociópata y la mírame-soy-súper-diferente, porque todo eso no hace más que convertir tu obra en una cinta simplista y bobalicona.

Que, pensándolo bien, quizá fuese su intención. La propia historia trata de ahondar en la "simpleza", en la importancia de los pequeños detalles, en el periplo altruista de cada ser humano y en como este se ve recompensado. Lo gracioso es que estas son las premisas de las que parte el cohete, pero se atragantan en los primeros diez o quince minutos, después cae tan hondo en lo plano que ni siquiera tirar de la cuerda sirve para rescatar la trama. En otras palabras, lo que se suele llamar "la magia del cine" se vuelve cansina por su insistencia en destacar lo simple, convirtiéndose en la definición de la propia palabra, terminando por aterrizar en picado. Tras este vertiginoso batacazo, Jeunet recurre a un salvavidas: la fantasía fuera de su género, una especie de realismo mágico que hace de lo anormal algo completamente normal, pero eso solamente sí sabes colarlo, porque sino puede resultar un recurso bastante ridículo y acaba por volver a la película más insufrible de lo que ya estaba siendo.

El guión inteligente, la sinopsis y la pobre personalidad de la protagonista se contradicen a sí mismos. Oh, sí, vamos a hablar de lo maravilloso que es hacer feliz al prójimo, vamos a sumergirnos en la belleza de los detalles y el karma (el destino, san Booker o quién sea) nos compensará. ¿Y de qué forma nos traerá la recompensa? *redoble de tambor, por favor* ¡En forma de amor puro y verdadero! Toma que toma. Cómete tó el cliché, querido espectador. Pero, vamos a ver, ¿cómo una película que habla de ser, en esencia, alguien peculiar y "especial" (especialmente tonto, en mi humilde opinión) puede pegar tal batacazo? ¿Acaso el remedio a todo en esta vida es encontrar a un buen mozo con el que compartir camastro? Ah, no, que no. Que la vida no funciona así, que la que tiene que ajustar cuentas conmigo misma, a todo caso, debería ser yo. Pero, vamos, ahora en serio, ¿por qué era necesario que Amélie se enamorase para "sentirse alguien" si ya lo era? Porque, que yo sepa, tenía dos piernecitas, dos bracitos y una cabecita para moverse y pensar por sí misma. Y lo más importante, trabajaba. Perfectamente podía haberse pagado un psicólogo para que le tratase ese síndrome de la carencia afectiva que le rezumaba por todos los poros.

Estas son las pequeñas cosillas a las que me remito cuando intento explicar por qué no me ha cautivado como lo ha hecho con muchas otras personas. Y ya no hablo como persona crítica, sino también como espectadora cansada de ver como el/la héroe/heroína acaban tropezando con la dichosita piedra, la misma historia de siempre, donde la recompensa a todo bien que hagas es, tristemente, suplir un déficit afectivo, enseñándonos que no hay final feliz sin "fueron felices y comieron perdices" de por medio. Esta, señores, no es una lección que yo quiera aplicar a mi vida, porque yo solita me basto y me sobro para sacarme las castañas del fuego, tener a alguien con quien compartir eso es harina de otro costal.

Pero, a pesar de todo y porque veo necesario concederle un par de méritos, no todo es malo ni reprochable. Mi estrellita dorada se lo llevan los aspectos técnicos, visuales y sonoros del film; si algo no puedo negar es que Yann Tiersen es genio y figura. Lo que hace este hombre con solo un piano, un violín y un acordeón es verdadero arte y, sin lugar a dudas, vuelven un pelín (pero solo un poquitito) más ameno el tedioso transcurso de la trama. En cuanto al campo técnico-visual, únicamente destacar el logro de la naturalidad prometida; el toque vintage-urbano de una ciudad como París, urbe más que reconocida, la dota de un alma todavía más seductora. La elección de las localizaciones tampoco puede pasar desapercibida. Jeunet, apúntate un tanto, pero no te vengas arriba.

En síntesis, para mi gusto, 'Amélie' es una película que se excede en su guion y argumento. Presenta calidez y familiaridad, pero sin un fundamento sustancial, lo que hace que recaiga en una obsesión malsana por los pequeños detalles; peca de topicazos y de final previsible. Un papel desmerecidísimo para lo buena que es Audrey Tautou, quién consigue encandilar, más o menos, con su talento para la actuación gestual y la comunicación no verbal.


Para alivio de muchos, aquí termina mi review de 'Amélie'. Como siempre, toda opinión es respetable y cada cual tiene la suya. Evidentemente, no voy a enfadarme si alguien tiene una forma de pensar distinta... De hecho, estaré encanta de, sí es así, debatir en los comentarios con vosotros. Espero que os haya gustado, aunque estoy segura de que me habré ganado a algunos haters por estos lares.

Gracias por leerme un día más 💙

4 comentarios:

  1. Esta película la empecé a ver el otro día y no la terminé de ver. :( Pero como dices, tiene buen manejo técnico, pero se me hizo muy cliché y mal llevada. Por eso la dejé de ver.
    ¡ya te sigo!
    ¡Saludos!

    ResponderEliminar
  2. Vaya, pues Amélie es una de mis películas preferidas. Lo que me gustó de ella fue la fotografía y la música. También los personajes secundarios me parecieron muy cómicos. Pero viendo tu punto de vista, comprendo que tampoco la analicé demasiado. Tendré que ver Delicatessen, a ver qué tal.
    Muchas gracias por esta entrada.
    Ya te sigo de vuelta.
    Un beso!

    ResponderEliminar
  3. ¡Hola guapa! Nos comentaste hace tiempo en una entrada de nuestro blog (La pareja de al lado), y acabo de contestar los comentarios porque no he tenido mucho tiempo, así que por eso me paso tan tarde por aquí. No te seguíamos, pero ya te he seguido, más vale tarde que nunca ^^

    He visto la entrada de esta película y me ha llamado la atención. A ver, es verdad que hace mucho tiempo que no la veo, años, pero mi impresión tras verla dos veces fue que que estaba MUY sobrevalorada, la verdad... Así que no puedo estar más de acuerdo con tu crítica. Amelie se me hizo insoportable como ella sola, y sentía en ocasiones como que me querían transmitir un mensaje de moralidad que no me gustó nada. La verdad es que fue bastante decepcionante, aunque nunca la había analizado desde tu punto de vista y la verdad es que me ha gustado ver una opinión externa que no sea la mía pero que se parezca tanto xD

    Y bueno, eso es todo. Intentaré pasarme más por aquí. Un besito ¡Hola guapa! -Chantal

    ResponderEliminar
  4. ¡Hola! Me gusta mucho tu blog, aunque coincidimos poco jajaja. Me encanta Amélie, aunque admito que me sobraba el romance, pero bueno, me parece exquisita. A pesar de que Amélie no me cansa ni me aburre, me ha gustado leerte y aunque me duela un poquito, entiendo lo que dices, sobre todo lo de la "dichosita piedra". Me hubiese gustado que Amélie se me hubiese ocurrido a mí, y si hubiese libro me lo leía... Sabes cuándo te encanta algo, pero no se te ocurren argumentos para defenderlo? A mí que exista Amélie me hace un poquito más feliz.

    Un saludo.

    ResponderEliminar

🚀 ¡Hola, terrícola! Has aterrizado en una constelación dodecaédrica. En esta base nos nutrimos de palabras, ¡dadnos palabras! Me haría muy feliz saber tu opinión con respecto a lo escrito allá arriba. ¡Espero que te haya encantado! 🚀